La leyenda de las momias de Guanajuato: Conócela

La leyenda de las momias de Guanajuato: Conócela

Este relato comenzó a tomar fuerza luego de que las momias viajeras regresaran de su peregrinar por Estados Unidos.
Redacción | UN1ÓN GTO | 07/12/2017 12:59

Una de las leyendas más conocidas en la entidad es la de las momias de Guanajuato. 

Pues bien, UN1ÓN Guanajuato te cuenta dos historias: 

Cuentan que la momificación se debe, sin que sea ésta una opinión científica, a la ventilación especial, es decir a la altura, más bien al terreno, pues lo mismo ocurre en las gavetas que en el suelo.

Con toda seguridad que el fenómeno no tiene lugar desde que fueron exhumados del Panteón Municipal, al término del tiempo reglamentario, los primeros cadáveres.

Ese término es decir de cinco años, pero la momificación debe consumarse antes.

El dato de mayor importancia para nuestra población es la circunstancia de la gran mortandad que hubo y por que varios de los cuerpos, por temor a que se propagara más la peste eran inhumados casi enseguida que se declaraban muertos.

Así sucedía que en algunos casos se les sepultaba cuando en realidad todavía no expiraban, de modo que al volver de aquel estado cataléptico, ya en la tumba, morían finalmente por desesperación, angustia y asfixia. De ahí esa mueca de dolor que hay en algunas momias. 

Esto fue cuando la peste del cólera morbus que se registró en nuestra población allá por 1833. Aún no existía el panteón actual (1861), que es donde se verificó la momificación.

Tal era la cantidad de muerto, que fue necesario abrir panteones complementarios en las laderas del cerro de San Cayetano y en una parte de la Cañada de Marfil.

Las Iglesias ayudaron muchos a resolver este problema casi en todo el país. Aquí fueron las de la Compañía, San Francisco, San Diego, Belén, San Roque, San Sebastián. Está es una de las más antiguas.

A partir de 1861, fecha en que se inauguró el Panteón Municipal siendo Gobernador del Estado el General Francisco Pacheco, datan las primeras momificaciones. El primer cadáver momificado que se exhibió correspondió al Dr. Francés Remigio Leroy, en 1965, que aún existe.

Desde hace muchos años las momias se exhiben al público en una cripta que se halla justamente debajo del lugar donde se registran este hecho curioso. 

La segunda leyenda: 

Este relato comenzó a tomar fuerza luego de que las momias viajeras regresaran de su peregrinar por Estados Unidos.

Cuenta la historia que un hombre arribó a la ciudad por cuestiones de trabajo, el sujeto sentía una gran emoción por recorrer los rincones de la ciudad y conocer las leyendas de esta bella población con aires coloniales.

El visitante decidió ingresar al museo de las momias y mientras recorría el lugar se percató que una de los ejemplares que acababan de regresar de Estados Unidos no se encontraba en su sitio, no le otorgó mayor importancia debido a que pensó que aún se encontraba en trabajo de restauración.

Tras concluir su recorrido, el visitante se dirigió a su hotel y en el camino vio como un auto estaba a punto de atropellar a una mujer, por lo que decidió ayudarla empujándola para librarla de la embestida del vehículo.

La dama rápidamente se levantó y agradeció al visitante, sin embargo al darle la mano al hombre se le desprendió uno de los dedos, el cual se convirtió en hueso de manera inmediata.

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El sujeto había ayudado a una de las momias, la cual ronda por las noches las calles de la ciudad.

Con información del gobierno de Guanajuato