Conciliación política y centralización del poder | Aprende en Casa

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En Historia de quinto de primaria, se verá el tema: “Conciliación política y centralización del poder”, con el cual se describe el proceso de consolidación del Porfiriato.

Aprenderás las características y antecedentes de la Revolución Mexicana y la consolidación de la dictadura de Porfirio Díaz. 

El tema de la clase de hoy tiene relación con la sesión pasada, con lo que transcurrió durante las últimas décadas del siglo XIX y la primera década del siglo XX y que se caracterizó por ser una época de modernización, de desarrollo económico, de fortalecimiento del Estado y de conflictos sociales. 

¿Qué hacemos? 

El Porfiriato me parece una etapa interesante por todos los avances tecnológicos que hubo, como los ferrocarriles, el telégrafo, la luz eléctrica, el cine, esta época fue una época de modernización. 

Porfirio Díaz se quedó muchos años en la presidencia, encarcelaba y perseguía a todos los que no pensaran como él, pero sus avances tecnológicos beneficiaron a todos, bajo su gobierno nuestro país alcanzó una estabilidad que nunca antes había tenido y eso permitió que la economía prosperará. 

La Historia te sirve justamente para crearte un criterio propio y aprender de las luchas pasadas, la Historia siempre te ayuda a entender el pasado para poder mirar el presente. El Porfiriato es una etapa histórica llena de contradicciones: hubo un gran progreso material y económico, pero también aumentó la desigualdad la pobreza extrema; el país alcanzó una nueva estabilidad política pero la población sufrió una violenta represión; en un inicio, Porfirio Díaz subió al poder como un revolucionario liberal, pero años después él mismo tuvo que ser derrocado como un cruel dictador. Todas estas contradicciones hacen que el Porfiriato sea un periodo complejo y para comprenderlo es necesario entender cómo es que el gobierno de Porfirio Díaz se fue consolidando como una dictadura. 

¿Sabes que es una dictadura? 

Una dictadura es una forma de gobierno en la que una sola persona o un solo grupo toman todo el poder, sin límites ni divisiones; y para conservar el poder los dictadores tienen que ignorar las leyes o cambiarlas y reprimir los derechos humanos. 

En el caso del gobierno de Porfirio Díaz, decimos que fue una dictadura porque las instituciones de justicia y el Poder Legislativo obedecían sus órdenes; porque impidió que se llevarán a cabo elecciones libres e impuso a los gobernadores de los estados; porque eliminó las libertades políticas, censuró a la prensa y reprimió las protestas sociales. 

El gobierno de Porfirio Díaz fue una dictadura porque: 

  • Las instituciones obedecían sus órdenes.

  • No hubo elecciones libres.

  • Impuso gobernadores.

  • Eliminó libertades.

  • Censuró a la prensa.

  • Reprimió protestas. 

Ahora te pregunto, ¿Por qué no derrotaron antes a Porfirio Díaz si su gobierno era tan tirano? Cuando Díaz subió al poder, en el país existían muchos grupos políticos diferentes, como los liberales y los conservadores, también las diversas facciones dentro del partido liberal, como los moderados y los radicales, los juaristas y los lerditas, ¿Cómo es que Porfirio Díaz logró imponerse sobre todos ellos? 

Es muy importante tomar en cuenta que el gobierno de Porfirio Díaz no fue una dictadura desde el inicio, sino que se fue convirtiendo en una dictadura al ritmo que Díaz fue ganando la lealtad de los principales líderes y logró diluir los conflictos que existían entre ellos a través de una política de conciliación, o sea, a través de arreglos y negociaciones entre los diferentes grupos políticos. 

¿Cómo podrían haberse reconciliado los liberales que estaban tan divididos entre sí y los conservadores que habían perdido tanta influencia? 

Ciertamente era imposible hacer que esos grupos tan distintos se pusieran de acuerdo en todo y también hay que decir que lograr esta reconciliación le tomó varios años a Porfirio Díaz, quien, poco a poco, y muchas veces con el uso de la fuerza, fue logrando tejer redes de poder a su favor. En este proceso, fue importantísimo convencer a la población de que el objetivo del nuevo gobierno liberal debía ser establecer la paz e impulsar el desarrollo económico, buscar el orden y el progreso. 

¿Orden y progreso? ¿Paz y desarrollo? ¡Pues claro! ¿Quién podría estar en desacuerdo con esos objetivos? Si eso era lo que prometía el gobierno de Porfirio Díaz, no era tan difícil que lo apoyaran, sobre todo considerando el impacto que habían tenido todas las guerras y las crisis económicas que habían ocurrido hasta entonces. 

Porfirio Díaz pertenecía al partido liberal como Benito Juárez y su grupo; y si la lucha por las libertades y los derechos había sido tan importante para ellos, ¿Cómo es que no era importante para Díaz? 

Era importante, pero no era su prioridad. Conforme Porfirio Díaz iba concentrando el poder político más y más, reprimiendo a sus adversarios y tomando el control de las instituciones, su gobierno se justificaba diciendo que las libertades llegarían una vez que el proceso de modernización hubiera avanzado, que la libertad sería una consecuencia del progreso material, pero que primero era necesario imponer la paz. 

Este es un elemento muy importante del tema, así que, para reforzarlo, puedes ver es siguiente video en el que se explica cómo es que los avances tecnológicos, las nuevas obras públicas y el descubrimiento de nuevas fuentes de riqueza, como el petróleo, ayudaron a consolidar el gobierno dictatorial de Díaz porque crearon una imagen de modernidad y estabilidad para el país. 

Presta atención a lo que dice el video acerca del Positivismo como la filosofía del Porfiriato que veía la ciencia como la clave del progreso. 

Observa el video del minuto 6:25 al 8:10 

  1. La vida en México en el siglo XX – Los sueños perdidos (1905-1909)

 

Cómo pudiste ver en el video, existieron muchos cambios; no solo se remodelaron los antiguos puertos y se construyeron todos esos kilómetros de vías para el ferrocarril y se inventaron máquinas para hacer tortillas, se nota que en ese entonces existía un ambiente de gran confianza en el progreso tecnológico. El Positivismo ayudó a que el Porfiriato se consolida porque, como dice el video, el Positivismo era una filosofía que consideraba que la ciencia era la clave para avanzar. 

Para la mentalidad de esa época, la ciencia, la tecnología y el desarrollo económico se habían vuelto lo más importante, y fue por eso que la ideología porfirista del “Orden y Progreso” pudo imponerse y se convertiría en un elemento clave para que la dictadura de Porfirio Díaz pudiera consolidarse. Ahora bien, en un territorio tan grande como el de nuestro país y ante la inmensa diversidad de fuerzas políticas locales, la dictadura de Díaz enfrentó un gran desafío: 

¿Cómo mantener el territorio bajo control?

¿Qué hacer con todos esos soldados y jefes políticos rebeldes?

¿Cómo asegurarse de que obedezcan las órdenes del gobierno? 

El ejército estaba siempre a la orden del dictador, Porfirio Díaz buscó la manera de asegurarse de que los gobernadores y los militares estuvieran de acuerdo con él y lo obedecieran de buena gana, ya fuera a través de negociaciones y arreglos pacíficos o con el uso de la fuerza y los cañonazos, Díaz buscó controlar a los líderes y las autoridades políticas de las distintas regiones del país. Al hacer pactos con esas autoridades locales y obtener su lealtad, Díaz logró hacer depender a los gobiernos estatales y municipales del poder federal, así, Díaz se convirtió en el núcleo del poder político, el centro desde el cual se definía el resto de la estructura: desde los gobernadores y los caciques y hasta los presidentes municipales, pasando por los oficiales del ejército, todos respondían a la autoridad de Díaz. 

Los caciques eran jefes políticos que controlaban regiones específicas. Solían ser grandes terratenientes, acaudalados mineros, o populares comandantes que tenían un gran poder e influencia entre la población de sus localidades y también entre sectores de la milicia, por lo que muchas veces actuaban como intermediarios entre la sociedad local y las autoridades formales. 

Era complicado para las élites soltar sus privilegios y hay que reconocer que hubo muchos avances en todos los ámbitos; el Porfiriato benefició a mucha gente, por ejemplo, Matilde Montoya fue la primera mujer mexicana en obtener el título de médico y esto ocurrió durante el Porfiriato. 

Los caciques no eran autoridades elegidas por el voto popular y no siempre formaban parte de la estructura oficial del gobierno. Más bien, eran individuos, que habían logrado destacar y que eran influyentes en su región; casi siempre fueron líderes con carisma y capacidad de movilizar a grandes grupos e incluso, si así se lo proponían, podían organizar levantamientos armados en contra del gobierno. Por ejemplo, algunos caciques famosos del Porfiriato fueron Jerónimo Treviño o Trinidad García de la Cadena, militares que a lo largo de los años habían amasado un enorme prestigio y popularidad como líderes locales: Treviño en Nuevo León y García en Zacatecas. 

Crear estas alianzas con los caciques fue fundamental para que Porfirio Díaz pudiera mantenerse en el poder, pues ellos eran su principal apoyo cuando se celebraban elecciones presidenciales, legislativas, de gobernadores y municipales. Los caciques, como intermediarios de los gobernadores de los municipios, se encargaban de manipular a los alcaldes en los procesos electorales. En este proceso, era necesario que el gobierno central y los caciques trabajaran de común acuerdo para que saliera como gobernador el candidato que Porfirio Díaz señalaba como el adecuado, además, los caciques también eran quienes se encargaban de combatir los levantamientos rebeldes de jefes militares, campesinos, comunidades indígenas y obreros. 

Díaz jamás prohibió las elecciones, más bien las manipulaba para que él siempre resultara electo presidente usando estrategias. 

En el mes de diciembre de 1890, cuando Porfirio Díaz estaba a la mitad de su tercer periodo presidencial, se hizo una reforma al artículo 78 de la Constitución de 1857 para permitir la reelección indefinida del presidente. De esta manera, a partir de entonces Díaz pudo reelegirse una y otra vez sin que nadie pudiera cuestionar la legalidad de su mandato. 

Como decía al principio de la clase, el Porfiriato es un periodo histórico lleno de contradicciones, complejo e interesante. Hubo cambios importantísimos con respecto a las épocas anteriores, y quizás uno de los cambios más relevantes fue justamente la manera en la que el régimen de Porfirio Díaz logró centralizar el poder. Ya lo discutimos en esta clase, pero vale la pena que revises con más atención este aspecto. 

Observa el siguiente video del minuto 4:30 al 7:10. 

  1. El Porfiriato (Cap. 5)” de la serie Nueva Historia Mínima de México, El Colegio de México.

 

Porfirio Díaz le devolvió el poder a la iglesia no porque fuera un católico devoto, sino porque le convenía tener el apoyo del clero, de los obispos y los sacerdotes que todavía tenían mucha influencia. 

Recuerda que, para que la dictadura de Porfirio Díaz pudiera consolidarse, era fundamental contar con la obediencia de las principales fuerzas políticas del país y, definitivamente, en esa época la iglesia seguía siendo un sector clave, aunque la Reforma Liberal la había debilitado mucho. 

Todas estas alianzas, pactos y relaciones de dependencia entre Porfirio Díaz y los distintos actores políticos fueron la columna vertebral de la dictadura. Para Díaz, gobernar el país se trataba menos de imponer una ideología y más de organizar y dirigir el mosaico de grupos políticos que convivían en el país. No le preocupaba defender los principios liberales, sino evitar las rebeliones y asegurar su reelección. Es por esto que una de las frases icónicas, representativa, del Porfiriato era “Poca política y mucha administración.” 

La Historia nos enseña de los pueblos y las sociedades, en resumen, aprendiste: 

  • Cómo es que el gobierno de Porfirio Díaz se fue convirtiendo en una dictadura.

  • La Conciliación de grupos políticos, Porfirio Díaz pudo mantenerse todos esos años en el poder porque supo aprovechar los intereses de muchos grupos y personajes diferentes, como militares, terratenientes, caciques, empresarios y gobernadores.

  • La Ideología del “Orden y Progreso”, como es que convenció a la población de que lo que necesitaba el país en ese momento era orden y progreso; que primero era necesario imponer la paz, la estabilidad, el desarrollo económico, y que la libertad llegaría después.

  • La Centralización política, Díaz se fue haciendo cada vez más poderoso al imponer a los gobernadores, manipular las elecciones, cambiar las leyes a su antojo y hacer que los estados y municipios dependieran por completo del poder federal, o sea, de él.

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