¿Cómo protejo el medio ambiente? Aprende en Casa III

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En la materia de Vida Saludable de secundaria, se tratará el tema: “¿Cómo protejo el medio ambiente?”, como parte de las clases de la plataforma Aprende en Casa III.

Respecto del cuidado del medio ambiente, se puede decir que debieran ser las instituciones las principales responsables de implementar medidas con las que conseguir que vivamos todos en un entorno más ecológico, sin embargo, hay una gran cantidad de acciones que puede llevar a cabo cualquier ciudadano.

Dichas acciones se pueden implementar en tu casa, la escuela, tu lugar de trabajo e incluso en la calle. 

Hay que recordar que la participación social en temas como el calentamiento global, la disposición de agua, la deforestación, los patrones de producción y consumo, así como en los principios y valores que sustentan a esta sociedad, es muy importante.

El cuidado del ambiente puede iniciar a partir de actividades cotidianas como transportarnos, asearnos, viajar, cocinar o comprar productos, y concientizarnos sobre los impactos de éstas en el ambiente

La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) considera  importante reflexionar en nuestros hábitos de consumo y actitudes hacia el cuidado y protección del ambiente.

VER TAMBIÉN: Cambio climático, calentamiento global y efecto invernadero

Proteger el medio ambiente en la calle

  • No tirar basura en las calles.
  • Evita quemar basura, hojas y otros objetos, así como hacer fogatas en bosques o en plena ciudad.
  • Regar las plantas durante la noche o muy temprano, cuando el Sol tarda más en evaporar el agua. 
  • Reutilizar el agua que juntaste de la regadera y de lavar las verduras para regar las plantas o el jardín.

Cuidado del medio ambiente desde la escuela 

  • Reducir la cantidad de residuos que generas, para tus bebidas en la escuela o el trabajo utilizando contenedores que se puedan usar muchas veces. Emplea productos en envases rellenables.
  • Reutiliza al máximo todos los artículos o productos antes de deshacerte de ellos. Por ejemplo, usa las hojas de papel por ambos lados; transforma las latas en lapiceros, joyeros o macetas. ¡Dale vuelo a tu imaginación! Desecha sólo lo que ya no se pueda volver a usar.
  • En el recreo procura comer frutas y verduras y bebe agua pura para quitarte la sed.
  • Los residuos orgánicos, como cáscaras de frutas y verduras, sobrantes de comida servilletas de papel, pasto, hojas, ramas, entre otros, deberán ir en un contenedor especial.
  • Con la materia orgánica puede producirse composta, la cual sirve como abono natural de hortalizas y árboles o para enriquecer el suelo.
  • Clasifica los residuos inorgánicos en forma independiente según su tipo; aplasta las latas de aluminio para reducir su volumen; junta y aplasta todos los envases y botellas de plástico, esto facilita su clasificación y reciclaje.
  • Enjuaga los envases usados de cartón y aplástalos para facilitar su acopio.

Acciones desde el hogar para el cuidado del medio ambiente

  • Limpia pisos, paredes y vidrios con dos cubetas de agua; una para limpiar y otra para enjuagar. No abuses de los productos de limpieza.
  • Aprovecha el agua jabonosa para lavar los escusados. Si la del enjuague está libre de productos de limpieza, utilízala para regar las plantas o el jardín.
  • Antes de lavar los trastos, retira los residuos orgánicos (comida) y deposítalos en un bote o bolsa; no los arrojes por el drenaje ni los revuelvas con los residuos inorgánicos.
  • Remoja los trastos de una sola vez; si tienen mucha grasa, utiliza agua caliente. Enjabónalos con la llave cerrada y enjuágalos rápidamente bajo un chorro moderado.
  • Cuida que la llave del fregadero no gotee. Cambia los empaques cada vez que sea necesario.
  • Instala un economizador de agua. Es un dispositivo barato y fácil de colocar.
  • Lava las verduras en un recipiente con agua; tállalas con los dedos o con un cepillo y desinféctalas. Reutiliza esta agua para el escusado o regar plantas.
  • Si lavas la ropa en el lavadero, no desperdicies el agua. Reutiliza el agua con la que enjuagaste para remojar la siguiente tanda de ropa sucia.
  • Utiliza la lavadora sólo para cargas completas. Esto ayuda a ahorrar agua y energía eléctrica. Talla a mano o con cepillo las partes más sucias de la ropa, para evitar dobles o triples lavadas.
  • Utiliza la mínima cantidad de jabón o detergente. Además de requerir menos agua para enjuagarla, la ropa dura más.

Lo que puedes hacer en tu trabajo en pro del medio ambiente

  • Apaga el equipo a tu cargo: CPU,monitor, impresoras, bocinas, reguladores, etc., cuando no lo estés utilizando, y al finalizar tu jornada verifica que tanto los equipos como las luces de tu área de trabajo estén apagadas
  • En caso de que se requiera el uso de Aire Acondicionado: Optimízalo, con mantenimiento preventivo y correctivo, evitando fugas o pérdidas de calor.
  • Utiliza el papel prudentemente y aumenta el uso de archivos electrónicos que permitan disminuir el almacenamiento de papel, con apoyo de scanner.
  • Evita dentro de lo posible, el uso de desechables, principalmente el unicel.
  • Utiliza vegetación natural, para crear microclimas en espacios interiores y siembra árboles al exterior, alrededor del edificio. Propicia en tu oficina las compras verdes, estableciendo criterios ambientales.
  • Al enviar documentos por mensajería, coméntalo con tus compañeros, así aprovecharás un solo embarque. Prográmalo sólo una vez al día, para evitar llamar constantemente a la empresa de mensajería y disminuir costos.
  • Utiliza preferentemente el correo electrónico para envío de documentos, en especial si lleva varios C.C.P. (Oficios, informes, memorandums, etc.)
  • Aprovecha al máximo la luz y ventilación natural.

VER TAMBIÉN: Consumismo y consumo responsable. Aprende en Casa III

Consumo responsable

  • Los productos o servicios que consumimos tienen su origen en los recursos naturales. Estar conscientes de lo que compramos nos permitirá tomar decisiones y consumir con responsabilidad.

Recuerda, entregar a las futuras generaciones un planeta donde puedan tener una vida digna depende de lo que hagamos hoy. Por eso, cuando compres:

  • Adquiere sólo lo que necesites; revisa la información en la etiqueta y compara precios. Prefiere productos con empaques fabricados con materiales reciclables; con ello contribuyes a que se consuman menos recursos naturales.
  • Compra productos empacados de forma más sencilla y con menos plásticos.
  • Reduce al mínimo el uso de productos desechables y elige envases retornables.
  • Prefiere los productos cuyos envases de plástico tengan el logotipo de reciclable o reciclado.
  • Reutiliza las bolsas del súper para las compras.
  • Compra limpiadores y productos de limpieza que en la etiqueta diga que son biodegradables.
  • Si depositas el papel higiénico en el escusado, cómpralo blanco, ya que el de color contamina el agua.
  • Compra de preferencia productos elaborados localmente.
  • Nunca compres productos derivados de especies en peligro de extinción, como corales, carey, huevos de tortuga, plumas de aves o pieles de animales.
  • No compres animales exóticos como mascota.
  • En Navidad, prefiere un árbol natural mexicano, revisa que haya sido cultivado en plantaciones forestales y que cumpla la norma establecida por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales. De esta manera ayudas a conservar los bosques y a las comunidades rurales del país.
  • Prefiere árboles con raíz para poder plantarlos más tarde en un jardín o una maceta.

Consumo sostenible de alimentos

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), refiere que el consumo y la producción mundiales (fuerzas impulsoras de la economía mundial) dependen del uso del medio ambiente natural y de los recursos de una manera que continúa teniendo efectos destructivos sobre el planeta.

El progreso económico y social conseguido durante el último siglo ha estado acompañado de una degradación medioambiental que está poniendo en peligro los mismos sistemas de los que depende nuestro desarrollo futuro (y ciertamente, nuestra supervivencia).

Algunos hechos y cifras:

  • Cada año, se estima que un tercio de toda la comida producida (el equivalente a mil 300 millones de toneladas con un valor cercano al billón de dólares) acaba pudriéndose en los cubos de basura de los consumidores y minoristas, o estropeándose debido a un transporte y unas prácticas de recolección deficientes.
  • Si todo el mundo cambiase sus bombillas por unas energéticamente eficientes, se ahorrarían 120 mil millones de dólares estadounidenses al año.
  • En caso de que la población mundial alcance los 9 mil 600 millones de personas en 2050, se podría necesitar el equivalente a casi tres planetas para proporcionar los recursos naturales necesarios para mantener los estilos de vida actuales.

El consumo y la producción sostenibles consisten en hacer más y mejor con menos. También se trata de desvincular el crecimiento económico de la degradación medioambiental, aumentar la eficiencia de recursos y promover estilos de vida sostenibles.

El consumo y la producción sostenibles también pueden contribuir de manera sustancial a la mitigación de la pobreza y a la transición hacia economías verdes y con bajas emisiones de carbono.

Y respecto a la producción de comida, la ONU indica que si bien los impactos ambientales más graves en los alimentos se producen en la fase de producción (agricultura y procesamiento de alimentos), los hogares influyen en estos impactos a través de sus hábitos y elecciones dietéticas. 

Esto, en consecuencia, afecta el medio ambiente a través del consumo de energía relacionada con los alimentos y la generación de residuos.

La degradación de la tierra, la disminución de la fertilidad del suelo, el uso insostenible del agua, la sobrepesca y la degradación del medio marino están disminuyendo la capacidad de la base de recursos naturales para suministrar alimentos.

¿Qué se puede hacer para tener una alimentación sostenible?

  • Consume productos orgánicos, es saludable, amigable con el medio ambiente y favorece la conservación de la diversidad de especies agropecuarias y forestales mexicanas.
  • Come mucho más frutas y verduras, y más verduras verdes.
  • Come menos harinas refinadas y más harinas integrales.
  • Busca alimentos de temporada, son más económicos.
  • Bebe agua pura para quitarte la sed.
  • Enseña a tus hijos estos hábitos desde pequeños.
  • Para fomentar la sostenibilidad en esta fase, se pueden priorizar los productos transformados que ayuden a alargar la vida útil del alimento, hemos visto algunos ejemplos. 
  • En cuanto al envasado, por un lado, evitar productos con exceso de envase que no cumple ninguna función, y los que tengan que estar envasados por cuestión de seguridad, conservación o protección, que el material del envase se pueda reciclar, recuperar o reutilizar fácilmente.

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