Hablar distinto no es hablar mal | Aprende en Casa II Secundaria

Hablar distinto no es hablar mal | Aprende en Casa II Secundaria

En la clase de Lengua Materna de segundo de secundaria, se verá el tema: “Hablar distinto no es hablar mal”
Hablar distinto no es hablar mal | Aprende en Casa II Secundaria Foto: Especial
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Redacción | UN1ÓN | 22/10/2020 12:05

En la clase de Lengua Materna de segundo de secundaria, se verá el tema: “Hablar distinto no es hablar mal”, con el cual se investigará sobre la diversidad lingüística y cultural de los pueblos hispanohablantes.

Variaciones en el lenguaje

Cada día nos comunicamos con amigos, familia, vecinos, y cada uno de ellos tiene una manera distinta de hablar. Todos lo hacemos a partir de nuestra situación personal, de nuestros conocimientos, nuestro entorno y muchos otros aspectos.

Cada uno utiliza palabras específicas, diferentes formas de decirlas, y eso nos hace particulares. El hecho de que todos hablemos diferente hace que el mundo sea más variado y diverso.

Muchos países latinoamericanos utilizan el español. Sin embargo, ningún idioma se habla exactamente igual en dos lugares del mundo. El español, como cualquier idioma, tiene variantes de un país a otro, incluso va cambiando entre territorios de una misma nación.

En esta sesión, revisarás algunas de estas variantes lingüísticas y culturales, así como la manera en que se ven reflejadas en el habla cotidiana de las personas que te rodean.

 

Lenguaje es comunicación

Cuando lees un libro o ves un programa de televisión, ¿has notado cómo la forma de hablar de un personaje puede revelar sus características?

Los investigadores del lenguaje han reflexionado sobre cómo la manera de hablar nos identifica, pues a través de ésta, otras personas pueden saber sobre tu país de origen, tu nivel socioeconómico, si eres joven o mayor, si ejerces un oficio, una profesión y hasta si eres parte de un grupo social específico.

El lenguaje es comunicación. Todas las personas lo utilizan para transmitir conocimientos, ideas y emociones. La manera en que se formula permite que los demás vean cómo estamos construidos por dentro. El lenguaje da un sentido de pertenencia en diferentes grupos sociales: la familia, la escuela, otras personas de nuestra edad, o el lugar en el que trabajamos. Es decir, la manera en que nos expresamos al hablar denota una posición frente a los otros.

Muchas veces solamente con oír una charla entre dos personas se puede distinguir, por ejemplo, si tienen una relación de trabajo, cuando el habla es muy formal o se hablan de “usted”.

De la misma forma, cuando se escucha que en una charla se usan palabras coloquiales o cariñosas, se revela que el nivel de confianza en esa relación es alto y muy probablemente tengan uno o más grupos sociales en común.

Todos cambiamos nuestra forma de hablar, dependiendo de las personas con las que nos estemos relacionando. Cuando estás en una clase o en una junta de trabajo, es más probable que utilices un lenguaje formal, quizá incluso técnico. 

Debido a las redes sociales, se han incorporado muchas palabras que antes no eran comunes y que son utilizadas sobre todo por los jóvenes, como pueden ser los anglicismos o expresiones que se hacen populares a través del Internet.

Sociolectos y cronolectos

En algunas ocasiones, este tipo de expresiones pueden generar algunas brechas de comunicación entre adultos y jóvenes. Estas diferencias en el lenguaje pueden surgir por los sociolectos y cronolectos.

El origen de cada uno de los hablantes puede ser identificable porque hay características que lo definen.

Se dice sociolecto a un dialecto social. Es decir, una variante de la lengua que es empleada por un grupo social, o habitantes de un lugar específico. Hay que tener presente que esto no es determinante y no hay un habla que sea únicamente de un estrato social. Sin embargo, el uso de ciertas palabras sí puede dar indicadores, por ejemplo, del nivel de estudios.

También se puede hablar de los cronolectos. Estos son las variantes lingüísticas que distinguen las diversas formas de hablar entre personas de diferentes edades que hablan un mismo idioma.

Hay palabras que, culturalmente, pueden catalogarse como infantiles, juveniles o adultas. Como cuando un niño suele utilizar las palabras “mami”, “má” o “amá”, mientras que quizá un joven de cierta edad puede usar “jefa”.

Lo que hay que tener presente es que son indicadores que pueden mostrarnos las particularidades personales de quien habla. Por lo tanto, nuestra habla no solamente está determinada por el lugar donde vivimos. Además de las cuestiones geográficas hay factores que intervienen al momento de comunicarnos y que nos diferencian como hablantes.

Los miembros de un determinado grupo, ya sea por razones sociales o profesionales tienden a expresarse de forma semejante, lo que contribuye a generar un sentimiento de identidad, pues comparten palabras, frases o expresiones que se vuelven de uso común entre ellos, por esta razón, son entendibles dentro de su contexto. Esto genera la sensación de diferencia con respecto a las demás comunidades.

A continuación, lee un fragmento de la canción “Dicen que la muerte”, del músico mexicano Rodrigo González, conocido como Rockdrigo. Intenta identificar expresiones de los sociolectos y cronolectos que el autor emplea.

Dicen que la muerte… 

“Dicen que la muerte anda tras mis huesos.

Si es así la espero, pa' darle sus besos.

Y si no me alcanza la muy condenada,

me paro pa' verla enojada. 

Cuentan que la muerte, va muy atareada,

Llevándose viejos, también muchas chavas.

Que asusta a la gente, que asusta de veras,

pues viene y te lleva, aunque no lo quieras”. 

Rodrigo Eduardo González 

¿Identificaste algunas de las expresiones de otros sociolectos o cronolectos? 

Por ejemplo, la expresión “darle unos besos” que corresponde a un modo de habla empleado normalmente por los jóvenes. 

El uso de la palabra “chavas”, por ejemplo, pertenece a un habla propia de los jóvenes, aunque también lo llegan a usar los adultos. Mientras que “anda tras mis huesos” podría, en algunos sectores, ser principalmente una expresión de la gente adulta.  

Por otro lado, el decir “pa” o “de veras” suele estar asociado a ciertos grupos, también de edad. 

Hay contextos con mayor grado de formalidad, como una exposición, una entrevista de trabajo o un examen oral en los que el hablante debe expresarse de cierta manera. 

En estos contextos, un especialista, por ejemplo, refiriéndose a su área de trabajo o hablando con colegas, utiliza jergas o un argot específico; es decir, un vocabulario propio de un área de conocimiento o tecnicismos. Lo cual genera identidad y comunidad en ese círculo, cosa que no depende necesariamente de la edad ni del estrato social, sino del área de conocimiento. 

La mayoría de los adolescentes se desenvuelven en contextos menos formales. Hay que distinguir que su forma de hablar cambia notoriamente cuando hablan entre ellos, que cuando hablan con alguien de mayor edad o con sus padres o profesores. Mientras que, al desarrollar ciertas formas entre ellos, comienzan a identificarse como grupo. 

El lenguaje cambia de acuerdo con la situación comunicativa a la que se enfrentan. Estos dialectos juveniles también tienen una amplia difusión en las redes sociales y hasta en programas de televisión. 

Y cada vez es más común, gracias a los avances en las telecomunicaciones, observar la fusión y convivencia de distintas formas de habla tanto de lugares como de círculos aparentemente distintos. 

Una lengua es la base de la construcción y expresión de la cultura de sus hablantes. La identidad que estos desarrollan está ligada al vocabulario, la entonación y la gramática que emplean para expresarse. 

En ocasiones, estos elementos pueden limitarnos o, por el contrario, ampliar nuestros horizontes al momento de usarlos como medios de expresión. 

Algunos autores como Amando de Miguel, establecen semejanzas entre la ropa y el lenguaje. 

Amando de Miguel es un sociólogo español que ha publicado más de cien libros y distintos artículos en múltiples revistas y antologías. Ha sido además profesor de múltiples universidades en todo el mundo

 Lee el siguiente fragmento de este gran autor e intenta identificar la relación que él señala. 

El lenguaje es como la ropa 

El lenguaje es como la ropa que nos ponemos, una costumbre. […] Pero la elección de uno u otro atuendo sirve para transmitir a los demás una imagen deseada de nosotros mismos. 

El lenguaje realiza también el objetivo elemental de entendernos con los demás, pero, a la vez, la de presentarnos ante los otros con la impresión adecuada […] Con el lenguaje ocurre también que podríamos emplear todas las palabras del diccionario (o al menos las que conociéramos). 

Pero nos arreglamos con una muestra pequeñísima. Al igual que el color negro es el prevalente en la indumentaria, la moda nos lleva a hablar o escribir con un estilo característico según nuestra posición social. 

Amando de Miguel, Hablando pronto y mal. 

A partir de este texto puedes reflexionar sobre algunos factores en nuestra forma de hablar. Las palabras se pueden llegar a usar como la ropa, emplearlas para transmitir un mensaje y dar una impresión de nosotros. 

Así como con la ropa, todos tienen limitaciones a la hora de comunicarse. Lo maravilloso, es que el lenguaje es algo que se puede expandir para tener mayores posibilidades de comunicación. 

La manera en que se usa nuestro idioma puede permitir ser aceptados por una comunidad, un grupo o una persona en específico. Incluso se puede ver la influencia que se tiene sobre los demás de acuerdo con el tipo de lenguaje que se utiliza. 

No hay una variante mejor o peor para hablar el español. Son formas diferentes para comunicarnos y desenvolvernos. 

El término jerga se refiere a cómo un grupo social o específico se diferencia por el tipo de lenguaje que usa. Entonces, se pueden distinguir diferentes tipos de jergas. 

Las jergas tienen un modo de decir particular de acuerdo con las personas que se dedican a algo en específico. Como los códigos que usan los policías para referir situaciones como accidentes automovilísticos o robos. O bien, las fórmulas y términos que usan los ingenieros y científicos para transmitirse información. Incluso el de los jugadores de futbol cuando hablan de estrategias o jugadas. 

Observa cómo se clasifican:

Jergas sociales, que contienen distintas formas de comunicarse con el propósito de no ser entendido por los demás o para diferenciarse, como la de los adolescentes. Éstas generan sentido de pertenencia. 

Jergas profesionales, que necesitan cierto vocabulario especializado para algunos procesos, instrumentos, o conceptos.  Una persona ajena al ámbito docente diría “me gusta la forma de enseñar del profesor”, mientras que otro docente diría, “me gusta la didáctica del colega”. 

Las jergas culturales y regionales emplean terminología y modismos usados en regiones, ciudades o países específicos, agregando características que les identifican culturalmente y diferenciándolos de otros pueblos o naciones. 

Es por eso que las personas que comparten un pasatiempo o tienen el mismo trabajo, suelen contar con un lenguaje común. Las jergas diferencian, pero también unen a los grupos sociales. 

El vocabulario con frecuencia refleja nuestras ocupaciones y modos de vida. 

Muchos escritores retoman en sus obras la forma de hablar de las personas. La utilizan como recurso para complejizar sus textos. 

Un claro ejemplo es el cuento “Cómo se salvó el mundo” de StanisÅ‚aw Lem. 

StanisÅ‚aw Lem, fue un escritor polaco cuya escritura se caracteriza por la reflexión filosófica sobre las nuevas tecnologías. Es considerado un exponente de la ciencia ficción. 

Cuando se lee a este autor, además de seguirlo por sus aventuras, aprendes y te adentras al mundo del conocimiento científico. Al conocer su lenguaje, sabes que hay otras posibilidades de manejar la ciencia, o de imaginarla. Conócelo un poco y lee con atención el siguiente fragmento: 

Cómo se salvó el mundo 

En cierta ocasión, el constructor Trurl fabricó una máquina que sabía hacer todas las cosas, cuyo nombre empezaba con la letra ene. Cuando ya la tuvo lista, le ordenó, para probarla, que fabricara unas navajas, que las metiera en necesers de nácar y que las tirara en una nansa rodeada de neblina y llena de nenúfares, nécoras y nísperos. La máquina cumplió el encargo sin titubear, pero Trurl, todavía no del todo seguro de su funcionamiento, le dio la orden de fabricar sucesivamente nimbos, natillas, neutrones, néctares, narices, narigueras, ninfas y natrium. 

La máquina no supo hacer esto último y Trurl, muy disgustado, le exigió una explicación de ese fallo. 

–No sé de qué se trata –se justificó la máquina–. Nunca he oído esa palabra.

–¿Qué dices? ¡Pero si es sodio! Un metal, un elemento…

–Si se llama sodio, empieza con s y yo sólo sé hacer lo que empieza con n.

–Pero en latín se llama natrium.

–Amigo Trurl –dijo la máquina–, si yo supiese hacer todas las cosas que empiezan con n en todas las lenguas posibles, sería una máquina que lo sabe hacer todo en el Alfabeto entero, porque no hay cosa cuyo nombre no empiece con n en alguna de las lenguas del mundo. 

Cómo se salvó el mundo

StanisÅ‚aw Lem 

¿Notaste las palabras resaltadas? ¿A qué ramo crees que pertenecen? 

La mayoría pertenecen al lenguaje científico, sobre todo porque uno de los personajes es un inventor. Dentro del cuento se utilizan palabras que seguramente no usarías con tus amigos o familiares. 

Incluso dentro una misma rama científica se pueden encontrar variaciones en el lenguaje. 

Las palabras que usamos nos distinguen de las demás personas. El autor era médico y científico. Estudió ingeniería, biología, cibernética entre muchas otras cosas. Y después comenzó a escribir. En sus obras literarias siempre hay una propuesta científica. 

El lenguaje propio de cada disciplina es una buena forma de diferenciación entre los hablantes de una lengua. Y aunque es utilizada en contextos diferentes, también enriquece las posibilidades de comunicarnos. 

El primer grupo social al que pertenecemos es nuestra familia. Conforme avanzamos en la vida vamos descubriendo otros de los cuales también vamos adquiriendo y replicando maneras de expresarnos. 

Hay grupos sociales que buscan la originalidad en la comunicación y juegan con las posibilidades del lenguaje haciéndolos propios.  

A continuación, analiza la letra de la canción “Chilanga banda”, del autor Jaime López. 

"Pachucos, cholos y chundos

Chinchinflas y malafachas

Acá los chómpiras rifan

Y bailan tibiritábara…” 

Esta canción fue escrita en el año 1994 por el compositor y cantante mexicano Jaime López. 

Para entender lo que dice, necesitas comprender el lenguaje denominado “callejero”, particularmente de la Ciudad de México. Por ejemplo, el título: “Chilanga banda”, que quiere decir “Pandilla de la ciudad de México”. 

Esta canción es relevante desde el punto de vista cultural y lingüístico. Su letra está construida con palabras de uso coloquial pero también por modificaciones del lenguaje. Y, a pesar de pertenecer al llamado “barrio”, muchas esferas sociales pueden llegar a comprender lo que se está diciendo. 

Las personas de una comunidad suelen usar una misma variante del español; y cada persona adaptará esa variante a sus características, como la edad, la profesión e incluso el género. Por ejemplo, muchas personas mayores suelen tratar a los desconocidos de usted, mientras que muchas personas jóvenes se hablan de “tú”. 

Estas diferencias se distinguen en la elección de vocabulario, en la estructura de los enunciados, así como en la pronunciación. Cada persona tiene más de una forma de habla, ya que nuestro modo de expresión se adapta al contexto. 

Hay muchos factores que determinan la forma en que cada persona habla. La edad es uno de esos factores, pero también tiene que ver el contexto en el que crecemos y el entorno en el que vivimos. Así como los grupos sociales a los que pertenecemos. 

También hay que tomar en cuenta los intereses de cada uno. Por ejemplo, los jóvenes interesados en la música de hace mucho tiempo conocerán y quizá utilicen palabras y expresiones que otros de su edad no tengan presentes. 

La lengua constituye un rasgo de identidad según los distintos grupos sociales, y la diversidad lingüística del español es consecuencia del dinamismo del idioma. Nuestra lengua es fuente inagotable de riqueza.

¿En qué consiste la diversidad lingüística?

La diversidad lingüística hace referencia a una medida que representa la cantidad de lenguas existentes en un país o área geográfica. Lo que ayuda a conocer las lenguas en un país.

Actualmente, existe una gran variedad de la diversidad lingüística según las regiones geográficas. En general las áreas que desde la antigüedad han formado una unidad política, en las cuales han existido migraciones, comercio y/o influencias culturales, son menos diversas desde el punto de vista lingüístico. Algunas de las zonas con mayor diversidad lingüística son de hecho regiones muy aisladas del planeta y aquellas que históricamente han estado pobladas por grupos humanos de pequeño tamaño que no se imponían unos sobre otros.

La diversidad Lingüistica de México

México es uno de los países con mayor diversidad lingüística en el mundo. México es un país multilingüe, ya que aquí se hablan 68 lenguas indígenas que hacen de nuestra nación una de las que cuenta con mayor diversidad lingüística en el mundo.

Oaxaca, Yucatán, Chiapas, Quintana Roo, Guerrero, Hidalgo, Campeche, Puebla, San Luis Potosí y Veracruz son los estados en los que hay más hablantes de lenguas indígenas nacionales, de acuerdo con información del Instituto Nacional de Lenguas Indígenas (INALI).

Las lenguas que más se hablan en México son el náhuatl, con un millón 725 mil hablantes, seguido del maya con más de 859 mil, tseltal con 556 mil, mixteco con 517 mil, tsotsil con 487 mil hablantes, zapoteco con 479 mil, otomí con 307 mil y el totonaco, chol y mazateco con más de 200 mil hablantes.

Mientras que entre las lenguas que se encuentran en riesgo extremo destacan: ku’ahl y kiliwa de Baja California, awakateko de Campeche, mocho´ de Chiapas, ayapaneco de Tabasco, ixil nebajeño y kaqchikel de Quintana Roo, zapoteco de Mixtepec, ixcateco y zapoteco de San Felipe Tejalápam de Oaxaca.

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